Procede, exclusivamente, de aceitunas de cosecha propia. La variedad principal es “NEVADILLO BLANCO”, cultivar autóctono de la zona, aunque también de otras variedades minoritarias como Lechín, Picudo y Manzanillo. Nuestros olivos son centenarios, se plantaron hace más de 200 años y se cultivan en secano, en una pendiente media del 40%. Se trata de un olivar de sierra muy duro y difícil de trabajar, dónde la mecanización es casi imposible y el trabajo humano arduo y laborioso. En contrapartida el aceite obtenido de estos cultivares de secano es de una calidad excepcional, y con su cultivo y aprovechamiento somos conscientes y contribuimos al mantenimiento de un medio natural ancestral y único. Todo ello gracias a las prácticas ecológicas y al no uso de sistemas de riego, que supondrían un derroche energético enorme e insostenible, y harían escasear aún más los limitados recursos hídricos de nuestra zona.
La recolección se realiza a primeros de Noviembre, cosechando exclusivamente la aceituna del árbol, nunca la del suelo, y tras una cuidada recolección de los frutos se moltura inmediatamente después de ser recogida, lo que garantiza su baja acidez, nunca superior a 0.2º. El aceite se extrae en una microalmazara que trabaja a temperatura ambiente. El resultado es un aceite “en rama”, que conserva todas sus características organolépticas. Donde estamos... La finca Santa Casilda y La almazara Olivar de la Luna están situadas en Andalucía, al Norte de la provincia de Córdoba, en la Comarca de Los Pedroches y en pleno corazón de Sierra Morena, paisaje de alto valor ecológico, y primera comarca declarada como ecológica, por ser la de mayor extensión de olivar ecológico en España. Con orografía abrupta, de pendientes muy acusadas, tiene un valor paisajístico único, dónde el olivo convive con retazos de monte mediterráneo, que contribuyen a crear una zona de gran biodiversidad. Nuestro equipo Santa Casilda SCA es una empresa familiar que iniciamos Jesús Fernández de Castro y Tránsito Habas Sánchez hace 26 años, como un proyecto de vida en pareja, al que se sumaron nuestras hijas Tránsito y Elena y nuestro hijo Jesús. Lo que en un principio fue trabajar en el cuido del olivar y el ganado se transformó con el tiempo en una empresa dedicada a la agricultura y ganadería ecológica.
En la actualidad realizamos además la transformación y envasado de aceite de oliva Virgen Extra Ecológico, que comercializamos con la marca Olivar de la Luna. A esta última actividad se han incorporado Mayte Ruiz de la Rosa y Valentina Moreno Rodríguez, asumiendo el proyecto como propio.
La empresa debe su nombre a la finca dónde vivimos, en la que se encuentra situado el olivar y la almazara. Nuestros objetivos son cuidar el medioambiente, armonizando la actividad productiva con las exigencias del paisaje y de la Naturaleza, y poner a disposición del consumidor un producto de excelente calidad y beneficioso para la salud.
|